Page 6 - Forum / No. 37 / Junio 2018
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Editorial

 El pasado 26 de abril se llevó a cabo la última sesión ordinaria de la LXIII
                Legislatura del Senado, en la que se esperaba aprobar los cambios en la
                Ley General de Ciencia y Tecnología, propuestos por el Ejecutivo Federal,
        así como una reforma constitucional propuesta por los senadores. Como sabe-
        mos, no se lograron votar por cambios de último momento en el orden del día,
        sin embargo, se espera sean discutidos en un periodo extraordinario o hasta la
        próxima legislatura.

            La importancia de la reforma a la Ley de Ciencia radica en que está diseñada
        para robustecer el marco institucional del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innova-
        ción y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), para poder llevar
        a cabo una planeación transexenal. Es necesario generar una nueva estructura para
        el organismo rector de las políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) del
        país, que vaya más allá de los plazos sexenales y diseñar programas a largo plazo.
        Por otro lado, los cambios a la Constitución proponen elevar a rango constitucional
        el derecho a la ciencia y la tecnología.

            El director del CONACyT, Enrique Cabrero Mendoza y el senador Juan Carlos
        Romero Hicks, secretario de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la
        República son los principales promotores de estos cambios, quienes han trabajado
        con vehemencia estas reformas, enfocadas a posicionar el tema en la agenda pú-
        blica y convertirlo en pilar del desarrollo de México.

            La revolución tecnológica y la innovación que de ella emana, así como los avan-
        ces científicos y las nuevas líneas de investigación que surgen en universidades
        y centros de investigación —tanto públicos como privados—, hacen del sector un
        campo muy dinámico que requiere reglas acordes a las demandas del acontecer
        mundial. Por ello, el CONACyT debe contar con el respaldo jurídico y las herramien-
        tas necesarias para llevar a cabo esta labor clave y contribuir a tener un país más
        próspero e independiente.

            Al tratarse de un tema estratégico que no tiene ideología ni partidos, la comu-
        nidad científica confía en que las reformas a la Ley General de Ciencia y Tecnología
        sean aprobadas sin complicaciones en el periodo extraordinario en el Congreso,
        pero en caso de no discutirse debido a una apretada agenda, se retomaría la inicia-
        tiva para la próxima legislatura. Los proyectos de dictamen están listos en las comi-
        siones correspondientes: Temas Constituciones, Ciencia y Tecnología, y Estudios
        Legislativos, para que hagan su propia valoración. La propuesta ya está ahí… solo
        es cuestión de tiempo.

                                                                                                  José Franco
                                                                                     Coordinador General

                     Forum. Noticias del Foro Consultivo | Núm. 37 Junio 2018
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