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Julieta Fierro  Una educación de calidad es la que logra que al terminar sus estudios, los alumnos descubran un mundo de posibilidades en lugar de uno de restricciones. El nuevo paradigma de la educación, es decir, la nueva forma de enseñar, implica que los alumnos deben aprender a obtener el conocimiento que necesiten. Sus habilidades deben ser:
- Leer bien con placer; de preferencia que sea un vicio. Además, saber escribir.
- Resolver problemas, es decir, saber pensar.
- Trabajar en equipo.
- Ser creativos.
- Ubicar con facilidad la información que requieren para resolver sus problemas.
- Saber aprender lo que quieran.
Este último punto es importante pues una de las causas más comunes de abandono escolar a partir de la secundaria es que los alumnos sienten que no les enseñan algo que les sirva tanto en la vida privada como en la profesional. Y como imaginará el lector, deben modificarse los contenidos de los planes de estudio. Debido a la reforma educativa, los docentes tenemos la oportunidad para actualizarnos, llenar nuestras lagunas y aprender nuevas habilidades. Uno aprende más y con mayor facilidad cuanto más sabe. Dado que ya tenemos la experiencia, aprender lo nuevo será mucho más sencillo de lo que imaginamos. La actualización se enfocará a nuestras deficiencias; cuando las superemos ya no tendremos que sentir angustia por no saber. Los docentes deberemos aprender a encontrar en la red lo que queramos aprender. Una gran cantidad de material educativo que se encuentra en Internet está escrito prioritariamente en la lengua franca, el inglés, en particular para los cursos de licenciatura y posgrado. Desafortunadamente en México hay un déficit de profesores de inglés, así que la forma de aprender lenguas será remota. ¡Imaginémonos cómo será de útil aprender a aprender cuando tengamos que dominar chino mandarín! A mí me ha costado trabajo seguir el nuevo paradigma. Lo he tomado un paso a la vez. El primero ha sido interrumpir la clase y proponer algo en lo que puedan pensar en equipo, por ejemplo: Si fueran astrónomos mayas, ¿cómo harían para predecir un eclipse? (Equipé a cada grupo con un paraguas que simula la bóveda celeste y dos listones adherentes a la sombrilla para marcar las trayectorias aparentes del Sol y de la Luna durante el año.) Para creatividad, el primer ejercicio fue: ¿Qué autógrafo les gustaría que les dedicara Kepler? Y para averiguar lo que quieren: Si viniera Galileo, ¿qué pregunta le harían para resolver un problema moderno de física o astronomía? El resto de la clase sigue siendo de Power Point, rollo e intervención de los alumnos en demostraciones. Pero estoy aprendiendo a enseñar de manera distinta y ¡he descubierto que sí les gusta pensar! |