El reciclado de PET, opción para mejorar la calidad del ambiente Imprimir
  • Desarrollan en el Instituto de Investigaciones Materiales de la UNAM, tecnología para reciclar producto

A la orilla de las calles más importantes, de las carreteras y, lo más grave, de ríos y playas se acumulan bolsas y envases de plástico que la gente arroja por millares. No es de extrañarse cuando cada mexicano consume 7.2 kg de PET por año y México es el tercer país consumidor de dicho material en el mundo.

 

En un esfuerzo por contribuir a erradicar este problema, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México desarrollaron una tecnología para poder procesar dicho material, lo cual podría tener gran impacto en una amplia gama de sectores industriales en el país, desde el agroindustrial y farmacéutico, hasta el cosmetológico y de construcción, donde podrían emplearse los productos obtenidos del reciclado.

  

Octavio Manero y Antonio Sánchez, quienes encabezan el proyecto, explicaron que para reciclar el PET hay que hacerlo un material nanocompuesto, ya que cuando esto se logra las propiedades de barrera a los gases, al fuego, mecánicas, de flujo, etcétera, se mejoran. Ya que estos materiales pueden formularse con plásticos tanto vírgenes como de reuso o reciclados, entonces esta tecnología puede aplicarse a procesos de transformación ya existentes o nuevos.

 

En el caso del PET se usan pequeñas partículas de arcilla provenientes de las cenizas volcánicas. Explicaron que las arcillas son minerales naturales, constituyentes esenciales del suelo y producto de una reacción química de las cenizas volcánicas. Cuando las partículas de arcilla se rompen, en el procesamiento con el PET reciclado, tenemos millones de pequeñas placas reforzantes que le confieren las suficientes propiedades para ser reprocesado.

 

Gracias a ello pueden fabricarse varas para la siembra de jitomate. Este cultivo es uno de los más importantes en México y se destinan más de 35 mil hectáreas para este fin. Cada hectárea necesita alrededor de tres mil varas para que la planta se enrede y los jitomates no se malogren por estar en contacto con el suelo.

 

En la actualidad, estas varas son de madera y duran aproximadamente un año, pero con esta tecnología pueden producirse con plásticos reciclados como polietileno de alta densidad, poli-propileno, polietilen teref-talato (PET) de botellas de bebidas, etcétera, con una duración mayor a cinco años. Las mismas cajas para el traslado y almacenaje de estas hortalizas pueden producirse con los mismos nanocompuestos poliméricos.

 

Además, pueden fabricarse láminas para la agroindustria; con el polipropileno recubrimiento para cables; del polietileno de alta densidad es apto para realizar durmientes para ferrocarril. Debido a esto se han establecido pláticas con gobiernos de algunas entidades del país interesadas en el reciclado de los plásticos, porque es una tecnología no sólo barata sino que también aporta soluciones a muchos de los problemas que ellos tienen.

 

Antonio Sánchez mencionó, por ejemplo, que tienen pláticas con productores de plátano, fresas, frijoles, jitomates y chayotes, que, al ser plantas trepadoras, utilizan varas de madera y para obtenerlas deben cortar árboles. Con este producto nanocompuesto pueden hacerse sin dañar los ecosistemas.

 

Consideró importante que las empresas que cuentan con una línea de extrusión o inyección, que son los procesos más comunes en la industria del plástico, pueden producir estos materiales asegurándose de que las partículas estén bien dispersas y distribuidas en el polímero para que tengan excelentes propiedades.

 

 

Beneficios 

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI) e Info Plas, durante 2006 se fabricaron cuatro mil 32 millones de toneladas de productos plásticos en México de las cuales sólo cerca de 14 por ciento es reciclada o enviada a países como China, India e Italia para su reutilización.

 

“En México no hay demanda de materiales reciclados. En este caso la exportación del PET a países asiáticos como China se hace con el propósito de importar artículos que serán utilizados por diversos sectores industriales del país; por ejemplo, de Italia se importan varas de metal recubiertas de plástico reciclado que sirven para la cosecha de jitomates”, explicó Sánchez.

 

Con este proyecto, México se convierte en el segundo país, después de Brasil, que pretende reciclar polímeros y fabricar productos para diversos sectores como el automotriz, agroindustrial, farmacéutico y de construcción, por mencionar algunos.

 

 

Otras aplicaciones 

Estos investigadores colaboran también con el Instituto Nacional de Cardiología en la manufactura de válvulas cardiacas, en especial en sus componentes plásticos que deben ser radio-opacos, es decir, que bajo los rayos X pueden ser observados. “Si esta parte se fractura, tiene calcificación o sufre algún daño, no es necesario esperar hasta que la válvula falle, ya que puede prevenirse el mal funcionamiento.

 

En estos momentos, trabajan en la fase experimental de producción de filamentos de alta rigidez hechos de resinas termofijas nanocompuestas. El objetivo es usar estos filamentos como sustitutos de agujas hipodérmicas para catéteres y jeringas.

 

Los expertos han logrado producir un nanocompuesto de una mezcla ternaria de polietilenos, que tiene gran capacidad de deformación y resistencia al rasgado. Este material es idóneo para producir películas strecht para el embalaje y uso en invernaderos, ya que soporta el esfuerzo ocasionado por fuertes vientos.

 

Por el otro, se le da cauce a la basura plástica. El procesamiento de estos desechos es complicado, ya que el PET requiere de la adición de nanoarcillas para que sea manejable; es decir, no se puede tomar una botella, hacer gránulos y después fabricar otra de material reciclado; se requiere añadirle nanopartículas mediante la tecnología implementada en este Instituto, añadió Sánchez Solís.

 

El reciclaje de PET no sólo es urgente desde el punto de vista de la limpieza pública y del mejoramiento del ambiente, también lo es por la importancia de generar una nueva cultura que nos lleve a un manejo sustentable de la industria.

 

 

Texto basado en los artículos 
  • Ayala, Gustavo. “Desarrollan en Materiales la primera tecnología para reciclar PET en el país”, en Gaceta UNAM. Núm. 3962, del 19 de febrero de 2007. págs. 1 y 9.
  • Sánchez Solís Antonio; Manero Brito, Octavio. “Nanocompuestos poliméricos”: ¿a quién le interesan?, en Entorno. Año 20, núm. 234. Febrero de 2008. pág. 26-27.
  • Schwansee, Elvira. “El mexicano y su botella de PET”, en www.ambienteplastico.com, 12 de enero de 2007. (consultado el 29 de septiembre de 2008)