Consciente de que vivimos en un mundo que enfrenta nuevos retos y que la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI) son claves para hacer frente a ellos, Guillermo Funes Rodríguez, presidente de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT) está listo para establecer y reforzar alianzas entre las universidades, los centros de investigación y el sector productivo.
La ADIAT es una asociación sin fines de lucro con 35 instituciones asociadas, 250 socios individuales y 29 años de experiencia. Su misión es impulsar la articulación efectiva entre los actores del sistema nacional de CTI para facilitar la incorporación de la innovación en beneficio de sus asociados y de la sociedad en general; identificar y promover las mejores prácticas en la incorporación de la innovación a los procesos empresariales para mejorar productividad, competitividad y rentabilidad; y propiciar la vinculación y la transferencia de conocimientos entre el sector académico y el sector productivo.
Al tomar las riendas de la ADIAT el pasado 27 de junio —cargo que concluirá en abril de 2019, con la opción de relección por dos años más—, el especialista en bioquímica y finanzas, llega con una vasta experiencia de trabajo tanto en el sector privado como en el gobierno federal, por lo que tiene muy en claro el rumbo a tomar: innovar.
Antes que todo, el empresario aclara a Forum, que la innovación implica mejorar las cosas preexistentes, hacerlas más eficientes tanto a nivel ejecutivo, personal o institucional, por lo que en el caso del sector productivo es una constante que les permite ser más rentables.
Al estar vinculada con la innovación, la ADIAT reconoce que los directivos de las empresas deben aprovechar la investigación científica o aplicada y el desarrollo tecnológico como herramientas fundamentales para salir adelante.
“En la ADIAT estamos decididos a cambiar, porque el paradigma cambió. Ya lo habíamos detectado antes, bueno, ahora hay qué hacerlo. Lo que queremos hacer es ser como un embudo en el que entre todo el conocimiento y nosotros irlo sacando hacia los diferentes sectores”, consideró el también director general de Laboratorios Silanes.
Tras reconocer que la inversión en ciencia e innovación por parte de las empresas en nuestro país sigue siendo baja, recordó el caso de Corea, nación que en los años 70 estaba por debajo del nivel de México, pero que apostó por la inversión en CTI con los resultados que hoy son palpables para todo el mundo.
“Los directivos debemos entender que la ciencia aplicada o la ciencia básica con sus connotaciones son indispensables para tener innovación que genere tecnología y que ésta retroalimente a la ciencia. La tecnología la hacen las empresas, el desarrollo tecnológico instituciones académicas o centros de investigación y la ciencia la hacen las universidades.
“Corea esto lo entendió perfectamente y decidió que esas cosas se deben hacer, y que hay que invertirle dinero, pues la ciencia y la investigación no surgen por inspiración solamente”, precisó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.
Igualmente, destacó que naciones como Israel invierte casi el 6 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en ciencia, o Corea el 4.5, países donde las empresas están apostando altos porcentajes de sus ganancias en nueva investigación, por ejemplo, la industria electrónica invierte entre el 15 y 20 por ciento de ganancias anuales.
“El gobierno no lo puede hacer todo, porque para empezar, no tiene la gente y no tiene el dinero, hay otras necesidades en este país, y ¿quién tiene qué hacerlo? La industria, como lo hacen en Corea, donde el 70 por ciento de la Investigación y Desarrollo (I+D) lo financia la industria y en Japón es el 60 por ciento. Nosotros debemos entender eso y apoyar los esfuerzos que se dan en CTI. El cambio se está dando, bienvenido, qué bueno, el cambio siempre es para bien y estamos listos para ello”, comentó el exconsultor del Banco Mundial en Desarrollo Regional.
En México, añadió, la empresa farmacéutica es una de las que apuesta por la investigación, pero no así en otras, pues falta un acompañamiento con las universidades que permita vincular efectivamente el trabajo.
“La relación con los institutos y centros de investigación es una condición sin equa non para hacer grandes cosas. ADIAT tiene qué conectar, propiciar la interacción entre los centros de investigación y las empresas. Tratar de formar un vínculo entre ellos, llevando información de las necesidades empresariales a las universidades y llevar la oferta de las universidades a las empresas”, reflexionó.
Como parte de su plan de trabajo frente a la ADIAT, Funes Rodríguez busca liderar un cambio que apoye a cinco, seis o 10 campos del conocimiento que permitan a sus asociados abrir nuevos mercados y utilizar la más novedosa tecnología para destacar.
El ingeniero en bioquímica nacido en la Ciudad de México señaló que nuestro país ofrece toda gama de posibilidades a los empresarios, ya que hace 25 años nadie hubiera imaginado que hoy en día nuestro país sería uno de los cinco líderes en la industria aeroespacial, como ha sido reconocido por especialistas internacionales.
“Nunca nos lo imaginamos, porque no habíamos visto las oportunidades y las habilidades innatas del mexicano para hacerlo, nos falta organizarnos y coordinarnos un poco, se trata de trabajar juntos y no separados. Esa es la tarea”, enfatizó.
Entre las áreas que se podrán apoyar, ejemplificó la agroindustria, donde se ayude al productor incrementando sus insumos, la rentabilidad de sus tierras, de sus cultivos, tratar de eliminar las pérdidas post-cosecha, obtener un buen rendimiento y que estén en una red donde puedan manejar mejor el comercio de sus productos.
“Podemos utilizar la última tecnología o el último conocimiento científico, es una cuestión de estar claros de que debe ser seguro, eficaz, accesible y son las cosas que debemos abarcar, por eso debemos tener normas, establecer claramente regulaciones, certificar que las cosas estén correctas y en eso va a participar todavía más la ADIAT”, dijo Funes, quien se desempeñó como director de Industria y Tecnología de la Presidencia de la República.
Igualmente, se podrá impulsar el sector de las energías renovables (solar o eólica) que pueden mejorar regionalmente la vida de las personas, por lo que es necesario colaborar más con los estados.
“Debemos trabajar con las nuevas tendencias internacionales, la manufactura 4.0, primero vamos a dar una serie de charlas con especialistas para que todos los industriales entiendan qué es, cómo la puedo tomar, o qué pasos debo seguir para la digitalización, hoy todo mundo habla de eso, aquí tenemos algo digital (teléfono celular), tenemos que empezar a ser más interesados en esto, nos vamos a meter en esta parte, en el sector financiero y los sectores productivos, esas son las áreas que debemos ser fuertes”.
A eso se debe sumar el trabajo con las universidades para difundir entre los empresarios aquellos trabajos que puedan llegar a la industria, revisar reglamentos para hacer más segura la investigación, entre otros temas.
Para este trabajo, Funes Rodríguez, quien ha sido profesor invitado en las Universidades Autónoma Metropolitana, Anáhuac e Iberoamericana, confía en ampliar las alianzas de trabajo con los diferentes sectores, pues es tiempo de “unirnos para dar más y más conocimiento a la gente de lo que hacemos, de lo que podemos hacer y lo que necesitamos hacer.
“Por eso necesitaremos todavía más interacción con muchísima gente, pero vamos a hablar con nuestros asambleístas para que ellos difundan, son gente muy buena con mucha experiencia; vamos a hablar con las universidades, para difundir lo que están haciendo ahí y ser capaces, porque esa es una de nuestras especialidades, transformar eso en proyectos, para que sean aprovechados por la pequeña, mediana e incluso la gran industria”, recalcó el exconsejero de la Organización Mundial de la Propiedad Industrial.
___________________________
Diana Saavedra
Fotos: ADIAT.