México asumió la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas como un compromiso de Estado y el cumplimiento de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Fin de la pobreza; hambre cero; salud y bienestar; educación de calidad; igualdad de género; agua limpia y saneamiento; energía asequible y no contaminante; trabajo decente y crecimiento económico; industria, innovación e infraestructura; reducción de las desigualdades; ciudades y comunidades sostenibles; producción y consumo responsables; acción por el clima; vida submarina; vida de ecosistemas terrestres; paz, justicia e instituciones sólidas; y alianzas para lograr los objetivos.
La ciencia juega un papel importante en el cumplimiento de los ODS, por lo que es necesario invertir más en este rubro, no un poco, sino varias veces más de lo que se destina ahora, teniendo claro que no se trata de un gasto sino de una apuesta al futuro, dijo Ana María Cetto Kramis, investigadora del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien participó en la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que organizó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) el 31 de mayo pasado, para establecer una ruta clara de hacia dónde debe ir nuestro país, más allá de las coyunturas y la incertidumbre del mundo exterior.
En entrevista para Forum, la exdirectora del Museo de la Luz destacó que “se requiere de una política científica de Estado estable y de largo aliento, en que universidades, centros de investigación, la iniciativa privada, las instituciones del Estado y la sociedad civil, ustedes y nosotros, tenemos una función que cumplir. Solo así podemos construir una nación libre y soberana en que todos tengamos un lugar y una vida digna, con cara al futuro”.
La ciencia mexicana tiene mucho que aportar al país y al resto del mundo, por lo que hizo un llamado a las autoridades para continuar incorporando a científicos en este tipo de foros.
Cetto Kramis dijo sentirse orgullosa de haber sido invitada a la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible —a la que asistieron funcionarios, legisladores, académicos, representantes de gobiernos locales y de la sociedad civil— y se encuentra dispuesta a compartir su experiencia en el estudio de la luz, no solo con sugerencias, sino proponiendo acciones concretas a realizar para el abordaje de este problema en nuestro país.
“Los científicos podemos aportar soluciones concretas para ayudar a mejorar la situación, pero se requiere de un compromiso en múltiples niveles, con un verdadero interés en proteger nuestros recursos y hacer cambios que lleven a un mejor futuro para las siguientes generaciones”, dijo quien fuera la presidenta del Consejo de las Conferencias Pugwash, cuando esta organización internacional ganó el Premio Nobel de la Paz en 1995.
La doctora en física recordó que desde 1980, ha sido invitada a esfuerzos gubernamentales para establecer una agenda sustentable, pero el problema es que usualmente se trata de consideraciones generales y faltan acciones concretas a realizar que involucren no solo a las autoridades gubernamentales, sino a la academia y a la población en general.
La exdirectora general adjunta del Organismo Internacional de Energía Atómica, comentó que “desde el proceso de preparación de la Cumbre de Río de 1992, —a fines de la década de los 80— me tocó participar como miembro del Consejo Internacional para la Ciencia, que dio lugar a un valioso documento titulado Agenda 21 y observé con cierta preocupación que los científicos hablaban de la ciencia como la que pondría remedio a los daños producidos por la humanidad sobre el planeta”.
La preocupación de la investigadora deriva de que, desde ese tiempo, el discurso se refería a las ciencias de la sostenibilidad, que si bien tienen una buena intención, no cuentan con un cuerpo de conocimientos estructurado en torno al tema.
La Cumbre de Río y todo lo que vino después ha servido para tomar conciencia de que el modelo dominante de progreso ha tenido un importante costo medioambiental y social, en vez de revisar a fondo este modelo, se recurre una vez más a la ciencia, pero añadiendo la tecnología y la innovación para remediar los daños.
El problema, es que no se toman acciones o estrategias diferentes para solucionar los problemas, mientras que continúa sobreexplotando los recursos minerales, atentando contra la biodiversidad, contaminando tierra, agua y aire.
La galardonada en 2006 con la distinción "Sor Juana Inés de la Cruz", que otorga la UNAM a las mujeres investigadores más destacadas, añadió que lo curioso es que mientras otras naciones alegan que México es un país pobre, la realidad es que se trata de una de las naciones más ricas en recursos minerales y biodiversidad, sin olvidar los recursos humanos, riqueza que, lamentablemente no está bien cuidada y protegida.
La maestra en biofísica por la Universidad de Harvard, Estados Unidos, enfatizó que una de las funciones de la ciencia es que permite conocer y entender mejor nuestro entorno, a nosotros mismos como seres humanos y como sociedad y, a partir de ello, encontrar nuevas formas de interacción y de organización.
Para lograr que la ciencia juegue este papel propositivo, creativo, constructivo y progresista es necesario imprimirle esta orientación, haciendo que esté al alcance de todos, que permee el sistema educativo —desde el nivel elemental—, y que se promueva en todos los ámbitos el pensamiento científico objetivo, crítico, basado en los hechos y no en “verdades alternativas”.
Como ejemplo de ello, destacó el caso de Alemania, donde existen poblados en los que empresas, población y autoridades se pusieron de acuerdo para reducir considerablemente el uso de energía eléctrica tradicional y aprovechar más la solar, por lo que todos apostaron por hacer cambios en casas hogar, empresas y oficinas administrativas.
“Es necesario fomentar una ciencia, una actividad científica de calidad, internacional e inserta en nuestra realidad para conocerla mejor y encontrar formas de operar, de transformar nuestro mundo de manera responsable”, añadió la miembro de la Third World Academy of Science.
_________________________
Diana Saavedra
Imagen: Diana Saavedra