Inicio > revista forum > Forum 37. Opciones y desafíos en México para las IES ante la sociedad digital

La sociedad digital está abriendo las puertas a la Cuarta Revolución Industrial, marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas que acelerarán las transformaciones que ya están en curso. En este mundo emergente son cada vez más comunes las fábricas inteligentes, el creciente uso de la robótica, la inteligencia artificial y el Internet de las Cosas, señaló el subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Rodolfo Tuirán Gutiérrez durante el Seminario Internacional “Opciones y desafíos en México para las Instituciones de Educación Superior ante la sociedad digital” que se realizó el 8 y 9 de mayo en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

En un contexto de rápidas y continuas transformaciones, el sistema educativo demanda al menos un cambio de paradigma, sobre todo en la educación superior, para enfrentar los desafíos del presente y del futuro para la enseñanza y transmisión del conocimiento.

“Algunos, de manera un tanto catastrofista sugieren que las universidades tienen ya sus días contados porque la formación que ofrecen tiende a ser rápidamente obsoleta (…) otros, mucho más mesurados, reconocen la necesidad de replantear en el nuevo contexto, las formas de aprender, de enseñar y de construir y compartir el conocimiento”, advirtió el doctor Tuirán durante la inauguración del Seminario.

Para que las universidades adquieran un lugar central en el mundo nuevo que está emergiendo, deberán orientar sus esfuerzos en al menos cuatro sentidos, indicó el doctor en sociología por la Universidad de Texas, en Austin.

El primero, es el de profundizar la retroalimentación entre las universidades y el sector productivo, en especial aquellas industrias de punta. “Es preciso trabajar, además, por una educación más pertinente, en la que los actores clave refuercen permanentemente su convicción de que el talento acumulado de los egresados de las universidades es apto para atender los cambiantes requerimientos más exigentes de los mercados laborales.

“El segundo es el impulso a iniciativas empresariales al interior de las propias universidades. En este campo destacan los llamados ‘spin-off’ que se basan en la creación de empresas, incluso desde las propias universidades. En el fondo se trata de propiciar la transferencia de conocimiento y tecnología para así incentivar la investigación científica, de manera que en las universidades sea aplicada en las cadenas productivas”, detalló el Premio Nacional de Demografía 2004.

El tercer esfuerzo que deben hacer las universidades es el llamado “sprints” en la educación, que consiste en la ejecución constante de bloques de educación continua.

“Es importante reconocer desde ahora que la formación educativa tradicional, en la que el estudiante avanza en la educación superior por un periodo largo de tiempo, se está volviendo obsoleta, nos guste o no nos guste reconocerlo, tomando en cuenta sobre todo los rápidos cambios en la generación y difusión del conocimiento. Por ello, será necesario romper con ciertos ‘vicios’ del sistema educativo en el nivel superior, tales como la rigidez curricular, el excesivo enfoque centrado en contenidos, la secuencialidad, la endogamia y la baja lateralidad, entre otros muchos aspectos”, enfatizó el economista.

El cuarto punto, dijo, es apostar por la resiliencia educativa como una manera de dominar el complejo proceso de adaptabilidad para “aprender a aprender”, pero también “aprender a desaprender”.

“En educación la palabra ‘desaprender’ podría sonar muy contradictoria, pero la idea subyacente al desaprender reside en una nueva definición y configuración de los aprendizajes clave y la construcción de esquemas de interpretación dúctiles. Con mayor resiliencia estaremos frente a alumnos que afrontarán de mejor manera los retos que demandarán el futuro: desarrollarán nuevas formas de pensar, nuevas formas de trabajar, harán uso de nuevas herramientas para su trabajo y habitarán de una forma diferente el mundo en el que vivimos”, destacó el demógrafo Tuirán, quien concluyó que en el contexto emergente queda mucho por hacer para innovar en la educación y educar en la innovación.

Conferencias, paneles, mesas temáticas y un conversatorio se realizaron durante dos días que duró el Seminario Internacional organizado por la UAM, la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), la Red Universidad-Empresa y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico. A continuación, algunas de las actividades realizadas.

 

Enfrentan universidades desafíos ante la sociedad digital

Actualmente, el mundo experimenta la llamada Revolución Industrial 4.0 y las universidades tienen el reto de generar una estrategia de coordinación multisectorial, que contemple objetivos específicos a partir de una política pública de ciencia, tecnología e innovación, dirigida a utilizar la nueva realidad a nuestro favor, dijo el rector general de la UAM, Eduardo Peñalosa Castro durante la inauguración del Seminario Internacional.

“Dado el papel fundamental de las Instituciones de Educación Superior (IES) en la generación, pero también en la distribución social del conocimiento, uno de los grandes desafíos que nos plantean las distintas vertientes de la sociedad digital es la comprensión, dominio y empleo de las nuevas tecnologías, propiciando su acceso más igualitario”, señaló el doctor Peñalosa.

Durante su intervención, Miguel Adolfo Guajardo Mendoza, director adjunto de Planeación y Evaluación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) comentó que de acuerdo con diversos estudios de organismos internacionales, más de la mitad de los trabajos estarán automatizados en las próximas décadas.

“Sin una estrategia de formación de capital humano que permita que aprendamos, ya no a trabajar con las máquinas sino a complementarnos con las nuevas tecnologías, el cambio tecnológico de forma inevitablemente se va a traducir en desigualdad”, advirtió Guajardo Mendoza.

Por su parte, el coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, José Franco dijo que actualmente hay una gran demanda de especialistas en temas de tecnologías de la información a nivel mundial.

“Hay un capital humano muy pequeño para atender esta demanda, hay que acelerar el paso, trabajar muy fuerte porque cada día, cada año el número de especialistas que se requieren va en aumento y la educación superior tiene que ver esto.

“El trabajo dentro de los posgrados y las universidades es muy importante pero se requiere además un trabajo en los mismos sectores empresariales, se necesita educación dual que permita que los egresados de licenciatura y posgrado tengan habilidades y conocimientos, y un trabajo de campo que les brinde experiencia para poder aportar con más precisión y claridad los retos del futuro”, indicó el doctor Franco.

 

Transforma tecnología los ámbitos educativo y laboral

Los cinco factores que están transformando el mundo laboral son: tecnología, demografía, cambio climático y globalización, enumeró Álvaro Ramírez Bogantes, especialista en desarrollo empresarial y formación profesional de la Organización Internacional del Trabajo, durante la mesa de diálogo La sociedad digital y sus tendencias.

De acuerdo con una encuesta del Foro Económico Mundial, dijo que se detectaron varias acciones que las universidades y las empresas están tomando, por ejemplo, una capacitación constante de sus trabajadores, lo que promueve una educación integral y continua; y la colaboración de las empresas con las universidades.

Por otra parte, Sebastián Rovira, oficial de Asuntos Económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe informó que Brasil y México ofrecen el 71 por ciento de los cursos de tecnología avanzada. “El desarrollo del ecosistema digital requiere un mayor número de graduados en las disciplinas de ingeniería y tecnología, incrementar las ciencias de la computación-programación y fortalecer la transición escuela-trabajo para mejorar la incursión laboral de los jóvenes”.

Al hacer uso de la palabra, la directora y representante de la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en México, Nuria Sanz hizo hincapié que en el proceso de transformación tecnológica se deben incluir a las ciencias sociales.

“No se puede avanzar sin el rol de las ciencias sociales y me parece que ninguna institución de educación superior debe olvidar eso, pues somos una sociedad y necesitamos pensar quiénes somos y qué es lo necesitamos, es decir, los desarrollos de las ciencias básicas y sus aplicaciones son necesarios, pero no son suficientes para generar un cambio. Se requiere una visión integral que incluya los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas”, advirtió Sanz.

 

Empleabilidad de los egresados universitarios

Todavía no hemos podido resolver qué es lo que requieren las empresas o para qué trabajo tenemos que formar. “Las matrículas se articulan con las demandas del mercado de trabajo, hay momento en que pueden ser funcionales y otros en que pueden ser disfuncionales, hay instituciones que se articulan de acuerdo con el mercado de trabajo, hay instituciones que no lo hacen”, explicó María de Ibarrola Nicolín, investigadora del CINVESTAV.

Durante su intervención, el doctor Jordi Planas, profesor huésped de la Universidad de Guadalajara, enfatizó que el enfoque basado en prever la demanda de trabajo y adecuar a ella la educación, no funciona, y no funciona en parte porque los cambios tecnológicos suceden tan rápido que los estudiantes quedan constantemente desactualizados.

Es importante generar un sistema educativo en el que se fomente una constante escolaridad. Al respecto, el doctor Planas comentó que Noruega tienen una formación constante y la edad promedio del estudiante es de 30 años, mientras que España implementa programas con triple certificación para darle más opciones laborales a los egresados.

“El mercado laboral es de competencias, no solo de escolaridad, pero la escolaridad implica competencias. La universidad debe plantearse qué papel quiere jugar, necesita un sistema de formación que no tenemos aquí”, enfatizó el doctor Jordi Planas en la mesa temática Empleabilidad de los egresados universitarios.

 

El PECITI y los desafíos ante la sociedad digital

Los desafíos que engloba la sociedad digital deben considerarse en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación (PECITI), por ejemplo, mayores incentivos a los programas del CONACyT para que las empresas privadas se vinculen estratégicamente con las Instituciones de Educación Superior, señaló Miguel Adolfo Guajardo Mendoza, director adjunto de Planeación y Evaluación de dicho Consejo.

“Fortalecer las bases de datos institucionales que permitan generar indicadores de diagnóstico sobre la velocidad y la calidad de la inmersión de las universidades a la revolución digital; necesitamos de una planeación con visión de largo aliento en la ciencia, la tecnología y la innovación para darle mayor estabilidad y seguimiento a las políticas relacionadas con este sector”, indicó el doctor Guajardo.

También mencionó la importancia de “añadir un objetivo transversal relacionado con la inmersión estratégica de las universidades y centros de investigación en la revolución digital y definir una línea de acción para crear laboratorios de la Industria 4.0 en escuelas de ingenierías y negocios con una mezcla de recursos público-privados”.

Enumeró los tres principales retos que enfrentan las universidades ante la sociedad digital: conectividad, cambio organizacional y vinculación con el sector productivo. “Estos nuevos desafíos invitan a pensar en un cambio a nuestras políticas públicas que conduzcan a una innovación organizacional de las Instituciones de Educación Superior”.

En el panel Prospectiva Sistémica 2030 del impacto de la sociedad digital para la educación superior en México también participó Víctor Gutiérrez, presidente de la Comisión de Investigación, Desarrollo e Innovación del Consejo Coordinador Empresarial, quien indicó que “actualmente el software se está ‘comiendo’ al mundo en todos los sectores, es decir, las empresas integran tanto en sus procesos de producción como de operación, programas computacionales”. Por lo tanto, aclaró que las futuras actividades laborales requerirán más habilidades de razonamiento emocional, creativo y lógico.

Durante su intervención, Mónica Casalet Ravenna, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales México, subrayó que una sociedad digital requiere más pluralidad y cooperación.

“Tener decisiones para apoyar integralmente el desarrollo de sectores que puedan maximizar el efecto transformador, asimismo generar instancias de coordinación efectivas que operen de forma coordinada y finalmente, es necesario resaltar la importancia de que se consoliden programas de intercambio entre las universidades y el sector productivo”, concluyó la doctora en sociología del desarrollo por la Universidad de Ginebra, Suiza.

 

Estrategias para incrementar la cobertura

En 1990 había en México 800 Instituciones de Educación Superior y para el año 2017 aumentaron a 3 mil. “Junto a esta expansión se produjo un sistema de diversificación con el que se descentralizó la educación. Hoy tenemos 12 subsistemas que se encuentran poco articulados y cerca de 2 mil instituciones privadas”, detalló Javier Mendoza, investigador del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad Nacional Autónoma de México.

Uno de los problemas de la expansión educativa es la iniquidad. Mientras que en la Ciudad de México y zona conurbada existe una cobertura educativa del 90 por ciento de las IES, en la región sur del país —como Oaxaca, Chiapas o Quintana Roo— apenas alcanza el 26 por ciento.

“Si queremos combatir los desafíos que impone la sociedad digital necesitamos elaborar un programa de expansión de matrícula. Además, los retos de la sociedad digital plantean que las universidades no van a poder seguir construyéndose de la misma manera”, advirtió el sociólogo durante el panel Estrategias para incrementar la cobertura en educación superior.

En el mismo panel participó Susana Sosa, secretaria general de la Universidad Abierta y a Distancia de México, quien informó que “nuestra institución contribuye al 2 por ciento de la matrícula universitaria del país con alrededor de 92 mil estudiantes y atendemos a la población de muy
alta marginación”.

 

El futuro de la educación superior ante la sociedad digital

En el conversatorio Estrategias para atender y dar seguimiento al tema del futuro de la educación superior ante la sociedad digital, especialistas intercambiaron reflexiones acerca de los retos que tienen las universidades en la actualidad.

“El 40 por ciento de la población en América Latina quedaría sin trabajo en los próximos años (…) este tema, en particular para los egresados universitarios tiene características singulares porque hay varios trabajos donde muestran que esta desocupación no va a ser plana sino que va a tener diferencias en la medida de la complejidad que tengan los trabajos y su digitalización. Los más especializados son los menos propensos a la automatización”, explicó el coordinador académico del Seminario, Celso Garrido Noguera.

Una de las propuestas para enfrentar este reto es generar relaciones de comunicación y colaboración sólidas, no solo entre los actores académicos, políticos, empresariales y sociedad, sino entre las universidades.

De acuerdo con Roberto Escalante, secretario general de la UDUAL, “las universidades, no digamos entre sí, sino al interior de las mismas, están extremadamente desvinculadas en procesos de investigación o de difusión. La forma en como están organizadas no son propicias para la cooperación”.

Durante su intervención, el asesor de la coordinación general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, Alfredo Camhaji, sugirió la creación de laboratorios de vinculación. “Es fundamental el diálogo entre los actores, pero si ese diálogo no se traduce en proyectos comunes, en actividades que pongan a prueba lo que se está dialogando, es muy fácil que se pierda el interés. Me parece que en la sociedad del conocimiento no hay duda de que tenemos que tener un vínculo entre la sociedad y las universidades, creo que la discusión debe estar en cómo podemos vincular a los actores”.

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Redacción Forum
Imagen: Anayansin Inzunza.