Inicio > revista forum > Forum 42. Con “innovación disruptiva”, Gresmex ganó el Premio ADIAT 2018

Podría ser el invento mexicano más importante de la última década: una molécula capaz de inactivar todo tipo de microorganismos que provocan infecciones intrahospitalarias: virus, bacterias, hongos, esporas, tripanosomas y micobacterias. Su nombre es Nbelyax, el producto estrella de la empresa Gresmex, que en agosto pasado ganó el Premio ADIAT (Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico) en la categoría Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPyME).

 

Esta primera nanobiomolécula de espectro total, que además es biodegradable y por lo tanto no daña a la salud humana, a los alimentos ni al medio ambiente, ha sido calificada como una “innovación disruptiva” por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y sus fabricantes fueron reconocidos en 2015 por la Organización de Naciones Unidas como “una de las 100 empresas que salvarán a la humanidad”.

El 13 de julio de 2016, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) entregó el Certificado de Patente que asegura el aprovechamiento exclusivo en México de Nbelyax para los hermanos Gabriela y Sergio León Gutiérrez, así como la protección de su propiedad intelectual en otros 139 países.

La innovación nació después de que Gabriela León Gutiérrez padeció la angustia de tener a su hijo internado, a causa de una infección intrahospitalaria.

“Me preguntaba repetidamente: ¿Cómo nosotros, que tenemos productos para el cuidado de la salud, que son antibacteriales, no tenemos algo que nos proteja contra virus? nosotros deberíamos tener un material que cubriera estas expectativas”, cuenta la ingeniera mexicana.
Egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana, León Gutiérrez fundó en 1999 la empresa Gresmex, junto a su hermano Sergio. Con esa infraestructura comenzó a trabajar y a buscar a otros científicos que le ayudaran a desarrollar una molécula capaz de neutralizar a los microorganismos que provocan las infecciones intrahospitalarias, pero que no fuera agresiva con la salud humana ni con el medio ambiente. Por su objetivo, la molécula debía ser muy pequeña y su tamaño medirse en nanómetros, o sea un milímetro dividido un millón de veces.

Los dos hermanos visualizaron y decidieron acometer todos los pasos de una larga misión: crear, probar, patentar, producir industrialmente, vender en México y fuera del país una molécula para limpiar y generar espacios bioseguros. Así podrían ayudar a reducir las 700 mil muertes por infecciones intrahospitalarias que ocurren cada año en todo el mundo, de las cuales, 240 mil son niños menores de cuatro semanas de nacidos, según la revista médica británica The Lancet.

 

100 por ciento mexicana

Gresmex es una empresa 100 por ciento mexicana. La Unidad de Negocio inicial principal fue el desarrollo y manufactura de jabón líquido antibacterial en varias presentaciones para marcas propias de clientes como: Soriana, Chedraui, Grupo Idea y Casa Ley.

Aunque comenzaron a trabajar en 1999, en el año 2008 detectaron la necesidad de desarrollar productos para la industria de la inocuidad que no solo eliminen bacterias, sino también virus, hongos y esporas, pero que a diferencia de lo existente, no fuera contaminante ni tóxico, es decir, inofensivo y biodegradable.

A través de la investigación en nanotecnología, desarrollaron, crearon y fabricaron el primer ingrediente activo nanoparticulado de nombre Nbelyax, el cual es bioselectivo, inocuo y con alta eficacia en la neutralización de cualquier tipo de microorganismo patógeno.

Así crearon el Sistema Éviter, desarrollado para atender las necesidades actuales de inocuidad en espacios de alto riesgo como: hospitales, consultorios, clínicas, laboratorios, industria alimenticia, agropecuaria, entre otras.

Éviter neutraliza por completo la patogenicidad de microorganismos y es completamente seguro aún con el uso constante. Actúa únicamente sobre microorganismos patógeno y no daña en ninguna forma al medio ambiente.

Por esta innovación, Gresmex ha sido reconocida en los tres últimos años por instituciones como la ADIAT, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas, La Casa Blanca (de Estados Unidos), la Secretaría de Economía, ProMéxico, Clinton Foundation, Enterprising Women, World Economic Forum, Entrepreneur Worth, Great Britain, entre otros.

 

28 versiones de prueba

Cuando los hermanos Gabriela y Sergio León fundaron la compañía Gresmex en 1999, ya habían experimentado en carne propia el desempleo generado en México por las crisis económicas de los años 90, pero sabían que podían emprender algo por su cuenta y tenían grandes aspiraciones.

Ella estudió ingeniería bioquímica y él diseño industrial. Ambos estaban conscientes que en el camino de los emprendedores no todo es miel sobre hojuelas porque su padre, ingeniero civil, dedicó muchos años a desarrollar soluciones para proveer a la población de agua potable y les había mostrado las satisfacciones y calvarios de quien decide independizarse y salir al mercado con una MIPyME.

Los hermanos León Gutiérrez iniciaron su compañía fabricando productos de limpieza e higiene personal como jabones, geles antibacteriales, perfumes y artículos para tocador que vendían a grandes cadenas comerciales como Walmart, Soriana y Chedraui. Desde el principio establecieron un laboratorio que apoyara a la empresa a desarrollar innovaciones y tomaron como domicilio a Naucalpan, Estado de México, lo que les permitió recibir apoyos del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología.

“Desde que nació la empresa nosotros adoptamos como eje rector que nuestros productos fueran biodegradables y cuidaran el medio ambiente, para eso necesitábamos hacer nuestras propias formulaciones. Además de que siempre tuvimos claro que teníamos que dar a nuestros productos valor agregado y por eso trabajamos mucho para innovar en color, aroma, diseño de envase y de etiquetas”, cuenta Sergio León. “Cuando ocurrió el problema de salud de mi sobrino comenzamos a investigar y vimos que no existía nada biodegradable contra virus. Fue así como empezamos: invitamos a nanotecnólogos a trabajar con nosotros e iniciamos en 2008 el largo camino de desarrollo de la molécula, mucho antes de empezar con el proceso de la patente”.

Gabriela León relata que contrataron a un químico experto en nanotecnología y comenzaron a laborar en su laboratorio, que es pequeño pero bien equipado. Cuando creían que tenía la configuración correcta la probaban en un laboratorio que tuviera la objetividad para ver si servía o no.

Gresmex realizó 28 versiones de su nanomolécula, que actúa destruyendo la información hereditaria o ácido desoxirribonucleico (ADN) de los organismos patógenos, pero sin dañar el ADN de los seres humanos o de otros seres vivos que estén en contacto con el desinfectante.

Ellos debían encontrar una llave bioquímica muy específica para acceder a la información genética de los patógenos y para ello hacía pruebas en su laboratorio y luego en más de una decena de laboratorios externos. Lo que buscaban era tener objetividad y dar credibilidad a la tecnología porque en México es muy complicado.

“Por ejemplo, trabajamos con el Instituto Politécnico Nacional para realizar los estudios de eficacia contra micobacterias; con la Universidad Nacional Autónoma de México hicimos todos los estudios de eficacia contra tripanosomas; con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, de la Secretaría de Salud, probamos toda la eficacia contra virus y las pruebas de toxicidad. También trabajamos mucho con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la Universidad Autónoma de Nuevo León y otros laboratorios autorizados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios”, indica Gabriela León.

La meta original era crear una molécula contra virus, pero paulatinamente vieron que lo que estaban obteniendo era efectivo contra hongos, bacterias, esporas y otros organismos. La empresa concibió entonces una línea de productos diferentes que tienen como base a la molécula Nbelyax, pero que pueden ser usados en campos muy diferentes como la salud, ganadería, agricultura, incluso para la restauración de obras de arte.

“Con la molécula Nbelyax desarrollamos una línea de cinco productos que se llama Éviter”, comenta Sergio León. “Uno es un sanitizante de superficies que se puede aplicar a metal, vidrio, tela, no mancha, no es corrosivo y es biodegradable. Tenemos un esterilizante para material quirúrgico, también un jabón líquido para las manos, una crema antiséptica que sustituye al alcohol en gel o a los geles antibacteriales y unas toallitas húmedas y ahora tenemos un producto para nebulizar y hacer una limpieza exhaustiva de quirófanos mucho más rápida”.

El nebulizador ya ha sido probado para combatir experimentalmente la roya que destruye a las plantas del café, y también para eliminar hongos en la Biblioteca Palafoxiana de Puebla, donde se guardan libros de hasta 500 años de antigüedad.

Una de las pruebas que es ilustrativa fue la comparación de la eficacia del invento mexicano comparado con el uso de cloro: el resultado fue que con cloro se tenía que limpiar una superficie cada 15 minutos para lograr ausencia total de bacterias y con Nbelyax se requería limpieza cada 72 horas.

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Antimio Cruz
Fotos: Gresmex.