Con el objetivo de reflexionar en torno a un marco ético internacional sobre el uso de las nuevas tecnologías digitales, la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en México y el gobierno del estado de Guanajuato organizaron el Foro Internacional de Alto Nivel “Políticas Públicas e Innovación: Los desafíos de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación ante la Industria 4.0, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial”, que se llevó a cabo del 27 al 29 de agosto en León, Guanajuato.
En la ceremonia de inauguración, Nuria Sanz, directora de la Oficina de la UNESCO en México, señaló que el papel de la institución que preside es reflexionar sobre las implicaciones sociales de la tecnología inteligente para integrar un corpus de conocimiento para crear regulaciones, ya que "la investigación en Inteligencia Artificial (IA) avanza demasiado rápido pero hasta ahora no ha habido adelantos suficientes sobre sus implicaciones éticas y no existe ningún marco legal para orientar la investigación mundial y es por ello que la UNESCO está interesada en liderar esos campos de la Inteligencia Artificial porque se confronta con los campos de la cultura y la ciencia", resaltó.
El encuentro internacional reunió a más de 40 especialistas en temas de educación, biología, antropología, diseño, comunicación, ingeniería, artes y filosofía —procedentes de países como Australia, Reino Unido, Estados Unidos e India— quienes participaron en ocho paneles de discusión en los que se reflexionó sobre los temas digitales más disruptivos de la última década, en los que se trató de responder a incógnitas como: ¿Una máquina puede pensar? ¿de qué es capaz el desarrollo tecnológico en el estado actual de su evolución? ¿se puede definir una ética de la investigación científica, cultural, artística, medioambiental, productiva, laboral y educativa a escala mundial?
De acuerdo con el análisis realizado por la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (INCyTU), del Foro Consultivo Científico y Tecnológico: “El desarrollo de tecnologías inteligentes impacta profundamente en la sociedad. En el sector productivo, las oficinas gerenciales incorporan métodos automáticos para la toma de decisiones. En la manufactura, usan robots con capacidades de desplazamiento y localización de objetos. En la agricultura, se desarrollan tecnologías para diagnosticar oportunamente enfermedades en cosechas, así como sistemas de vigilancia del suelo, utilizando sensores, imágenes satelitales y registros históricos para predecir la productividad de los plantíos. Debido a su alto costo, estas tecnologías solo son accesibles para grandes empresas en la actualidad”.
Debido a que estas tecnologías han impactado transversalmente todos los ámbitos de la actividad humana, y si bien, proveen soluciones innovadoras en los campos de la educación, la salud y la ecología mejorando los niveles de vida, por otro lado, la automatización y la digitalización crean nuevos desequilibrios, por ejemplo, disminuyen la diversidad en las industrias culturales, determinan hábitos y patrones de consumo, crean inseguridad laboral y aumentan las disparidades entre quienes tienen acceso a estas nuevas tecnologías y quienes se ven privados de ellas.
De acuerdo con la nota de INCyTU: “Más de 65 por ciento de los empleos podrían ser automatizados en países en vías de desarrollo, mientras que en los desarrollados se reducirá la contratación de mano de obra en el extranjero en favor del uso de IA en su territorio”.
Presentan libro “Innovación para el desarrollo sostenible”
Dentro del Foro se llevó a cabo la presentación del libro Innovación para el desarrollo sostenible, publicado por la Oficina de la UNESCO en México y el gobierno de Guanajuato, conformado por una serie de recomendaciones en el ámbito de innovación para orientar la política pública mundial hacia enfoques más inclusivos y participativos, que se originaron en los 13 foros estatales celebrados en el marco del Año de la Innovación 2017, en los que participaron más de 450 expertos, funcionarios públicos, estudiantes y empresas.
Innovación para el desarrollo sostenible sistematiza las recomendaciones de expertos de 20 países, 15 estados de la República Mexicana, 39 universidades, 35 dependencias gubernamentales (10 federales, 16 estatales, seis municipales de Guanajuato y dos más de otras entidades del país y una de otro país de Latinoamérica), 15 centros de investigación, nueve Cátedras UNESCO, nueve organismos internacionales y 11 asociaciones civiles.
En la presentación del libro, la directora de la Oficina de la UNESCO en México, Nuria Sanz comentó que “la publicación es una obra polifónica y colectiva que no simboliza el final, sino que es una propuesta para ser releída y reinterpretada y que complementa al documento 2040 para la innovación en Guanajuato”.
Agregó, que en esta publicación fueron convocadas más de 3 mil 800 personas y también ha impactado a cerca de 13 mil individuos. “Para nosotros ha sido una propuesta que no dimensionábamos”.
Carlos Tejada, del equipo de la Oficina de la UNESCO en México explicó que el documento de más de 700 páginas contiene 18 recomendaciones, de las que destacan cuatro puntos: El diálogo sobre la innovación desde la diversidad, la innovación vista más allá de un tema tecnológico, la innovación como una capacidad creativa y la importancia de no fomentar la innovación que no esté encaminada al bien común.
Asimismo, Gustavo Lins Ribeiro, asesor de la UNESCO sugirió que este documento debería de estar presente en todas las bibliotecas públicas de Guanajuato para que tengan un impacto capilar. “Este libro nos hace pensar el mundo de forma compleja y sin el estado no lo hubiéramos hecho”.
Durante su intervención, Arturo Lara, secretario de Innovación Ciencia y Educación Superior del estado de Guanajuato reconoció que “este documento deja una guía con algunos principios fundamentales para avanzar hacia la innovación sustentable”.
El documento se puede descargar de forma gratuita en la página de Internet de la Oficina de la UNESCO en México en el siguiente link: https://bit.ly/2LAtn7N.
Modificar paradigmas educativos para integrar la tecnología
En México, 63.9 por ciento de la población de seis años o más tiene conexión a Internet, lo que se ha interpretado como la democratización del acceso a la información y, desde luego, ha trastocado el proceso de aprendizaje. Sin embargo, en el tema de educación hay una seria discusión entre si la tecnología es un medio o un fin.
En opinión de William Cope, del Colegio de Educación de la Universidad de Illinois, “la tecnología no puede estar al servicio de la educación para reproducir el mismo método que por años se ha usado basado en la memoria a largo plazo, se requiere también cambiar el método con el que enseñamos”.
Educar para el futuro implica imaginar el futuro. El reto es pensar cómo transmitir el conocimiento usando las nuevas tecnologías, comentó el experto en tecnologías educativas.
Cope, junto con Mary Kalantzis, buscan desarrollar un método de enseñanza basada en la interacción entre los estudiantes y el profesor, a través de una plataforma muy parecida a Facebook donde construyen su conocimiento colectivo. “Es un ambiente horizontal en donde aprenden a valorar la colaboración”, precisó.
Por otra parte, Mary Kalantzis recordó que con el acceso a la información y a la tecnología se pensaba que el desarrollo de ésta en la educación iba a ser libre, multilingüe y global, “pero cada vez estamos más lejos de eso. Necesitamos diseñar herramientas para la educación y pasar de la crítica a la práctica”.
Durante la ronda de preguntas y respuestas, agregó que para lograr la equidad en la educación entre los niños de México y cerrar la brecha digital es necesario, en primer lugar, enfrentar un problema básico: la pobreza multidimensional, barrera que constituye 60 por ciento del inconveniente.
En segundo lugar, “esto tiene que ver con reducir la brecha y alcanzar la equidad. No acerquen los niños a las escuelas, hagan escuelas en las comunidades donde están los niños”.
Aumenta información falsa en Internet
En tan solo cuatro años, más del 50 por ciento de la información que consumirán los usuarios de Internet será falsa, de acuerdo con el top de predicciones de la IT Organizations Users Gartner Inc de 2017.
“La creación masiva de información falsa conlleva a un fenómeno que denominamos realidad falsificada en donde no sabemos qué es verdad ni qué es mentira, conduciéndonos a una pérdida de confianza”, comentó Alejandro González, especialista independiente en comunicación y medios digitales.
El problema con este fenómeno es que gracias a su rápida dispersión, “la creación de contenido falso mediante la inteligencia artificial superará a la habilidad de la inteligencia artificial para detectarla”, comentó González, en el marco del Foro Internacional Políticas Públicas e Innovación: Los desafíos de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación ante la Industria 4.0, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial.
Explicó que los servicios y herramientas especializadas constituyen el combustible, mientras que las redes sociales son el oxígeno que mantiene y propaga el fuego.
“La gente comúnmente las cree ciertas porque hay un sesgo de la información, es decir, si soy amante de los gatos no solo creo las noticias de los gatos, también aquellas que hablan en contra de los perros. Además, los algoritmos de las redes sociales son como cámaras de eco, pues tus amigos en Facebook son de alguna manera una comunidad con la que compartes ciertas ideas, por ello, es más fácil su propagación, porque creen que es verdad, es decir, está apoyado por la comunidad”.
Las noticias falsas, también son una forma de ciberacoso —según el especialista en comunicación—, básicamente tienen las mismas características cuando muchas personas atacan a alguien de forma repetitiva, lo que antes pasaba entre vecinos de la cuadra ahora involucra a cientos y miles de personas.
En el análisis de este fenómeno, Alejandro González encontró un paralelismo para intentar frenarlas. “Por el momento, la acción social es la única forma de combatir las noticias falsas para denunciarlas ante las autoridades y las redes sociales, buscar el apoyo de la comunidad, bloquear sitios web o grupos que las distribuyan, así como desconfiar de noticias y promociones que salen de lo común”, concluyó.
__________________________________
Emiliano Cassani y Mariana Dolores
Foto: UNESCO y Foro Consultivo.