La Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República elaboró un documento al que Forum tuvo acceso, en el que se resumen las actividades más relevantes realizadas en el sector durante la LXII y LXIII legislatura. A continuación se reproduce de manera íntegra el texto firmado por el senador Patricio Martínez García, presidente de dicha Comisión.
La Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI) son actividades que cobran cada día mayor importancia en el desarrollo social y económico de los países. La innovación, como expresión práctica de la investigación científica y el desarrollo tecnológico, se ha convertido en tema central de las agendas públicas de crecimiento económico, de competitividad de las empresas y de beneficio social, por los impactos y satisfactores que puede aportar para resolver problemas específicos, locales o regionales, de naturaleza productiva, ambiental, social o agrícola.
El horizonte internacional muestra la correlación entre innovación y productividad en las empresas que a su vez impulsan la competitividad y crecimiento de los países. Por esto, es necesario desarrollar un marco legal y emprender acciones contundentes que permitan identificar y promover políticas efectivas de innovación que impulsen el crecimiento económico.
Hoy día, las naciones con los más altos índices de crecimiento económico, competitividad y bienestar son aquellos que han basado su estrategia de desarrollo sobre la base del impulso de las actividades científicas, tecnológicas y de innovación. Es por ello que diversos estudios, análisis y organismos internacionales dan cuenta permanentemente de la importancia de promover al más alto nivel y en las agendas nacionales de desarrollo la incorporación de temas científicos y tecnológicos.
El Senado de la República, a través de la Comisión de Ciencia y Tecnología, ha tenido la gran responsabilidad de revisar el impacto de las normas e instrumentos jurídicos vigentes, para evaluar su utilidad y así determinar los cambios legislativos, a fin de alcanzar una mejor articulación entre gobiernos, sector productivo, universidades y centros de investigación.
En la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, hemos dado cuenta de la disposición para conjuntar esfuerzos de todos los sectores para trabajar coordinadamente por el beneficio y óptimo desarrollo de la Ciencia y la Tecnología en nuestro país.
Esta Comisión estuvo integrada por legisladores con una gran capacidad y experiencia en el impulso de actividades científicas y tecnológicas. Los senadores que participamos en esta Comisión siempre tuvimos claro que estas actividades son agentes de trasformación social y promotores de mejores niveles de vida y estuvimos conscientes que el gran reto fue lograr la materialización e instrumentación de acciones que estén orientadas a atender los principales rezagos y necesidades que México tiene.
Durante estos años tuvimos una intensa labor legislativa cuyo objetivo fue consolidar el marco legal bajo el cual se diseñan, ejecutan y evalúan las acciones y programas en materia de CTI, haciendo especial énfasis en los trabajos legislativos orientados a hacer de este sector verdaderas palancas para el desarrollo económico y bienestar social de México.
Una premisa fundamental de nuestras labores fue la de trabajar siempre de la mano con los representantes públicos, privados y sociales, lo anterior con el objetivo de no inventar el hilo negro, sino más bien consolidar y apoyar los esfuerzos que estos actores han venido realizando por años a favor del desarrollo científico y tecnológico de nuestro país. En este sentido, los productos legislativos de los que se da cuenta en este documento fueron el producto de una acción concertada y coordinada con los beneficiarios e implicados directos de los mismos.
Debo destacar el trabajo coordinado con los organismos estatales de ciencia y tecnología pues como representantes de nuestros estados, siempre tuvimos clara la importancia de promover la inversión local en actividades científica, mención especial fue la reforma que logró dotar de nuevos recursos a los Consejos de Ciencia y Tecnología estatales.
Asimismo, la transversalidad del sector ciencia y tecnología nos permitió participar y aportar contenidos en los procesos de muchas de las reformas estructurales que este Senado impulsó durante las LXII y LXIII legislatura, principalmente en la reforma energética, educativa, laboral, de telecomunicaciones e incluso en la reforma política. Reformas que si bien no fueron turnadas a esta Comisión, los integrantes de la misma pudimos aportar elementos y redacciones con el fin de enriquecer el quehacer científico y tecnológico nacional.
Solo a manera de resumen se destacan algunas de las reformas más importantes que desde esta Comisión logra- mos consolidar.
Reformas para promover la equidad de género en las actividades científicas, tecnológicas y de innovación.
Reformas para garantizar que un porcentaje de los recursos derivados de la renta petrolera se destinen a tareas científicas, tecnológicas y de innovación en el sector energético.
Reformas para impulsar las actividades de divulgación y apropiación social de la ciencia.
Reformas en materia de acceso abierto para la investigación científica, con el objetivo que las investigaciones realizadas con recursos públicos sean públicas.
Reformas para dar mayor operatividad al Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, máximo espacio de toma de decisiones gubernamentales para el sector.
Reformas para permitir que nuestros investigadores, científicos y tecnólogos puedan vincularse con el sector productivo a fin de crear empresas de base tecnológica, lo anterior eliminando las barreras legales y burocráticas que no les permitían dicha vinculación.
Reformas para establecer que los recursos derivados de sanciones electorales fueran destinados al sector científico y tecnológico tanto a nivel federal como local.
Reformas para facilitar la importación de insumos para la investiga- ción científica.
Reformas para establecer en la Constitución el derecho humano a los beneficios del progreso científico.
Reformas para impulsar las compras públicas de innovación.
Reformas para volver a establecer estímulos fiscales que incentiven la inversión privada en actividades científicas y tecnológicas en nuestro país.
Expedición de la Ley de Tecnología Financiera (Ley Fintech)
Sin duda, un tema fundamental es el relativo a la inversión y presupuesto público para el sector ciencia y tecnología, donde si bien corresponde a la Cámara de Diputados aprobar los recursos correspondientes, desde esta Comisión siempre impulsamos y apoyamos las gestiones necesarias para lograr un incremento. Aquí se destaca el papel del Poder Ejecutivo quien ha destinado ingresos históricos a estas actividades, aunque hay que reconocer que, por diversas razones, no se alcanzó el 1 por ciento del Producto Interno Bruto establecido en la Ley.
Dentro del tema de inversión, sigue también pendiente el establecimiento de instrumentos que consoliden el crecimiento de la inversión privada en ciencia y tecnología pues actualmente en nuestro país el esfuerzo es principalmente público, y la experiencia internacional muestra, que son las empresas las que deben ser las impulsoras de esta inversión. Hoy día tenemos una correlación de inversión de 65 por ciento público y 35 privado, por lo que la fórmula debe invertirse.
Por último, como ustedes saben, por cuestiones de tiempo y trámite legislativo quedaron pendientes de aprobación las reformas en materia de ciencia y tecnología, tanto la constitucional, para reconocer el derecho humano a recibir los beneficios del conocimiento y facultar al Congreso para expedir una ley general, así como la reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología presentada por el presidente, cuyos principales objetivos son:
Establecer mecanismos legales para que la planeación y ejecución de políticas científicas y tecnológicas tengan una visión de largo plazo, al menos de 25 años.
Fortalecer el papel del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología como cabeza del sector.
Diseñar nuevos mecanismos en materia de fondos federales a fin de hacerlos más ágiles y transparentes.
Fortalecer el trabajo y organización de nuestros Centros Públicos de Investigación.
Impulsar la ciencia abierta a fin de que las investigaciones realizadas con recursos públicos sean públicas.
Crear el Consejo de Asesores Científicos y Tecnológicos del Presidente de la República.
Fortalecer el papel del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.
Sobre estos temas, somos optimistas que un posible periodo extraordinario de sesiones estos temas puedan incluirse, pues después de un amplio debate se logró construir los acuerdos y consensos en ambas reformas, integrando dos dictá- menes finales.
Senador Patricio Martínez García, Presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología.
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Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República
Foto: Cortesía Senador Patricio Martínez.