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Boletín No. 146 | Ciudad de México, 11 de julio de 2019

Para cumplir los Objetivos del Desarrollo Sostenible, las soluciones no deben ser solamente tecnológicas sino también involucrar a la innovación social.

A nivel mundial, los países están revirando hacia una política pública de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) que esté “orientada por misiones”. Países como Alemania y Japón han construido estos nuevos arreglos institucionales que toman en consideración, sobretodo, tres aspectos: la inclusión social, la sustentabilidad ambiental y la inteligencia estratégica, así los definió el doctor Víctor Guadarrama, asesor del Foro Consultivo Científico y Tecnológico. 

“Una política orientada por misiones quiere decir que existe un objetivo específico que se quiere alcanzar con ayuda de la CTI en tiempos bien definidos. Su ventaja principal es la precisión de las acciones”, dijo.

Los países están tomando los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) como guía para el desarrollo de la política de CTI y se busca ligar más las actividades de ciencia y tecnología con las necesidades sociales.

Guadarrama explicó que, para lograr los ODS, las soluciones no deben ser solamente tecnológicas sino también involucrar a la innovación social y la colaboración con las partes interesadas, más allá de la tradicional interface gobierno-ciencia-industria.

“Bien manejados y en conjunción con la innovación social, los avances en ciencia y tecnología tienen el potencial de aliviar significativamente muchos retos sociales”, dijo Guadarrama.

Japón: pionero de la CTI orientada por misiones

Japón busca transformarse en la economía más amigable para el medio ambiente y la innovación en el mundo, por lo que en 2016 publicó su V Plan Básico de Ciencia y Tecnología (V-PBCT) que se extenderá hasta el próximo año y donde advertía de ciertos cambios.

Algunas de las acciones que emprende el V-PBCT para desarrollar la ciencia es el incremento en el número de investigadores transfiriéndose entre sectores al 20 por ciento y la cantidad de becas de investigación colaborativa recibidas de la industria por universidades e institutos nacionales de investigación y desarrollo en 50 por ciento.

Además, incrementa la proporción de aplicaciones de patentes domésticas por parte de PyMEs al 15 por ciento, y aumenta el número de acuerdos de licencias en patentes universitarias en 50 por ciento.

Por otra parte, para implementar el Plan Básico, se busca asegurar que la inversión combinada del sector público y privado en CTI sea de al menos 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y que la inversión del gobierno en investigación y desarrollo sea de al menos el uno por ciento del mismo.

“En México, necesitamos desarrollar más innovación social donde la sociedad sea participe de su propio desarrollo y se le empodere para tomar decisiones, también requerimos desarrollar innovaciones que atiendan los problemas bajo el enfoque orientado por misiones, los ODS nos dan una ruta de acción y México como país firmante, tiene que orientar sus políticas públicas hacia una perspectiva inteligente, sostenible e inclusiva”, concluyó Víctor Guadarrama.

Pie de foto: A nivel mundial, los países están revirando hacia una política pública de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) “orientada por misiones”, dijo el doctor Víctor Hugo Guadarrama, asesor del Foro Consultivo Científico y Tecnológico. Foto: FCCyT. 
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Mariana Dolores

Foro Consultivo